Petra nació y creció en la pequeña ciudad de Karvina, y desde
que un "scout" de la agencia "Storm" la descubrió en las calles de ese
pueblo, su rostro y su cuerpo han plagado las portadas de revistas y
campañas publicitarias a ambos lados del Atlántico, incluyendo las de la
edición de trajes de baño de "Sports Illustrated" y "Victoria Secret".
También ha posado para Avedon, La Chapelle y Demarchelier en las páginas de
"Elle", "Harper's Bazaar" y "Madame Figaro", y ha aparecido en avisos para
Max Factor, la Perla y Cartier. Su primera aparición en la televisión
americana, en el programa de conversación de trasnoche "Late Night Show with
Craig Kilborn" hizo subir de inmediato los ratings y le valió no solo una
propuesta cinematográfica, sino también una declaración de amor del animador
del show.
Mientras otras modelos pasan sus días fumando y bebiendo expresos en alguna
terraza de Milán, Petra decidió desde un principio que tomaría clases de
actuación y de ingles para ampliar, lo más rápidamente posible, sus
horizontes. Si esa era su intención, su éxito está a la vista.
En Londres, París o Nueva York, su inteligencia, belleza e ingenio ha
cautivado a fotógrafos, editores y productores que, actualmente, disputan
sus atenciones como cortesanos frente a una emperatriz. Ella, en todo caso,
toma las cosas con calma y con humor. "La carrera de modelo es corta y sé
que todo lo que estoy viviendo hoy no durará para siempre", señaló no hace
mucho en una entrevista con la televisión francesa, "mi plan es disfrutar el
momento y luego decidir lo que quiero hacer con el resto de mi vida, sin
apuros".
Su vida sentimental continúa siendo un misterio, aunque ha sido vista en
fiestas de clubes en Los Angeles y Nueva York junto a un alto, rubio y
atractivo acompañante que, quizás, sea su novio. "Revelo tanto de mi misma
en la pasarela y las revistas, que me gusta guardar algunos aspectos de mi
vida para mi misma", dice como veterana de la celebridad la joven Checa. |