Atmósfera y raíz de peruanidad musical
en un repertorio de calidad, ofreció Fabiola de la Cuba. Ritmos
contagiantes hicieron vibrar a los limeños que asistieron a las dos
funciones del megaespectáculo "Estirpe", la noche del jueves en el
Parque de la Amistad, en Surco.
"Todos somos peruanos: cholos, indios, negros, blancos, mestizos… ¡Viva
el Perú señores con su costa, sierra y selva!", arengaba Fabiola al ver
el entusiasmo de los asistentes, que se emocionaban especialmente cuando
entonaba "Valicha" en quechua. Previamente, el escenario flotante había
recibido a "Karapachos", un ritmo de selva y la "Diablada" del
altiplano.
Después de haber recorrido lugares –que como ella comenta— la hicieron
llorar de emoción, Fabiola de la Cuba recogió para "Estirpe" lo mejor de
los megaespectáculos que durante cinco años mostró en escenarios
impresionantes como Plaza Central del Palacio Tschudi, en la ciudadela
de Chan Chan y las Huacas del Sol y de la Luna en Trujillo, Museo Tumbas
Reales de Sipán en Lambayeque y la Fortaleza de Sacsaywaman en Cusco.
"Después de vivir cada aplauso ferviente peruano y después de saber lo
que es hacer patria, conociéndola primero y amándola siempre, me despido
con Estirpe", dijo una Fabiola artista, mujer, y esencialmente humana
que ama su raíz peruana, su pasado milenario, su gente, sus danzas y
todo aquello que engrandece a su país.
Los denominadores comunes en estos espectáculos han sido la libertad de
creación y un homenaje profundo a la cultura peruana. Fabiola retomó lo
mejor de la tradición criolla, sus autores, su festividad y pasión.
Géneros con mucho arraigo en Perú siempre figuran en su repertorio:
marineras, landós, zamacuecas y valses.
"Estirpe" empezó con la obertura "Encuentro de culturas" y una pieza
sinfónica étnica. Ataviada en un traje dorado, Fabiola apareció para
entonar el panalivio "Túmbala", el landó "Paloma de Fuego" y el festejo
"Agárrate del ritmo", creaciones de Lourdes Cárhuas.
El repertorio continuó con el valse "Te quiero Perú", un mix de
Zamacuecas de Victoria Santa Cruz; los valses "Nuestro Secreto" y
"Muñeca Rota", que daban pase a "Como una rosa roja" en versión
valse-tango, con la artista ya vestida con un traje negro.
La función siguió con la marinera limeña "Moreno pintan a Cristo", el
triste con fuga de tondero "Por esas trenzas", contrapunto de zapateo y
ensamble de percusiones.
Sin duda un e spectáculo de corte contemporáneo que recoge tradición con
la representación de cuadros vivos: caballos de totora, pescadores,
escenas de la vida diaria, así como representaciones de fe.
Fabiola reapareció en el escenario descalza, con un vestido blanco
adornado con un collar étnico para entonar el festejo "Tu negra volverá"
y el alcatraz "A que muevan la cola".
Tras la emoción de "Valicha", Fabiola de la Cuba irradiaba peruanidad
con un vestido rojo y blanco que dejaba ver una bandera a su costado
derecho. Se acercaba el final y siguieron los temas "Linda Norteña",
"José Antonio" y un Homenaje al Perú. El cierre fue con "Ta' bueno el
festejo", "Se me van los pies" y "Festejo Latino". Fuegos artificiales y
un "Hasta un nuevo encuentro, con la misma pasión…".