Ursula Andress nació en Berna, Suiza el 19 de marzo de 1936.
Aunque originaria del país helvético, Ursula era de padres alemanes, que en
un viaje a Italia logró introducirse en el cine trasalpino al pasar unas
pruebas para intervenir en "Las aventuras de Giacomo Casanova" (1954), un
film dirigido por Steno al que continuó otros como "Un americano en Roma"
(1954) también de Steno.
La gran sensación llegaría cuando encarnando a Honey Ryder (la primera chica
Bond) salió del mar con su flamante bikini blanco antes de encontrarse con
Sean Connery en la producción británica antes citada, "007 contra el Doctor
No" (1962).
Esa simple presencia sirvió para convertirla en una de las grandes sex-symbols
del cine mundial de la época.
A raíz de ahí, las productoras americanas y británicas se la rifaban para
aparecer en los créditos de sus películas. "El ídolo de Acapulco" (1963) de
Richard Thorpe y con Elvis Presley de protagonista fue su primera película
americana a la que siguieron exitosos títulos como "Cuatro tíos de Texas"
(1963) de Robert Aldrich y con Frank Sinatra, Dean Martin y otra exuberante
intérprete europea, Anita Ekberg o "Qué tal, Pussycat" (1965) de Clive
Donner, con guión de Woody Allen y protagonismo principal para Peter Sellers
y Peter O'Toole.
En los años 70, Ursula compaginaba su trabajo en el cine con el de la
televisión. Algunas películas (todas rodadas en Europa y en su mayoría en
Italia) de esta etapa dentro de una mediocre producción fueron "Cincuenta
millones y una mujer" (1971) de Peter Hall, "Sol Rojo" (1972) de Terence
Young, "Desnudémonos sin pudor" (1975) de Sergio Martino, "Africa Express"
(1975) de Michelle Lupo o "El quinto mosquetero" (1979) de Ken Annakin.
Ursula se retiraría del cine en 1981 tras rodar su última película "Furia de
Titanes" (1981) de Desmond Davis. En este film aparecía un joven intérprete
llamado Harry Hamlin (popular por la serie de televisión "La ley de Los
Ángeles") con el que Ursula Andress mantenía relaciones desde finales de los
años 70. |