Vanessa Jerí dejó a un lado a la tierna Wendy de “Así es
la vida” para transformarse en el símbolo sexual de los años cincuenta,
Marilyn Monroe. De esta manera aparece en el último número de la revista
Gisela, donde además declara que jamás se ha sometido a una intervención
quirúrgica para mejorar su aspecto.
“Todo es natural”...”No estoy en contra (se refiere a la cirugía), y
como trabajo con mi cara , seguramente en algún momento recurriré a
ella, aunque creo que pasarán muchos años porque mi mamá hasta ahora no
tiene arrugas. Es por la raza. Mi bisabuela, por parte de madre era
morena y se casó con un italiano. De ahí viene la mezcla”.