Esta es la segunda vez que Magaly Solier protagoniza una
historia para la pantalla grande. En “La teta asustada”, bajo la
dirección de la peruana Claudia Llosa, su mentora, la novel actriz
ayacuchana construye el personaje de Fausta, una chica de veinte años
que fue contagiada de miedo a través de la leche de la madre.
Su miedo tiene que ver con el hecho de que a su progenitora la violan
los terroristas cuando ésta estaba gestando precisamente a Fausta.
Motivo por el que ella ha crecido temerosa, tiene miedo caminar sola,
estar en la oscuridad, es una chica muy insegura.
–Imagino que con la experiencia de “Madeinusa”, ahora todo te resulta
mucho más fácil ¿no?
Me siento más segura pero Fausta no tiene nada que ver con el personaje
que hice en “Madeinusa”. Este personaje es más complejo, me está
costando mucho más trabajar por la carga dramática que hay en él.
–¿Cómo te sientes de protagonizar una segunda película?
Me siento feliz, afortunada porque no siempre vas a tener papeles
protagónicos. Estoy contenta de que Claudia me haya escogido a mí, que
siga confiando. |