 |
 |
Andrea Cárdenas, de infarto
| |
El Comercio 30/10/2006 |
 |
La bella Andrea Cárdenas tiene 19 años y es una de las
modelos del programa "Habacilar". Luego de ser elegida Miss Italia Perú,
este año representó a nuestro país en Europa.
Es cierto, la labor del periodista debe ser objetiva, pero con una chica
como Andrea Cárdenas al frente, los adjetivos calificativos (por
ejemplo, bella, escultural...) saltan al texto casi automáticamente. Es
difícil contenerse y, desde ya, las disculpas del caso por esta falta
grave, pero dadas las circunstancias, sin remordimientos.
Lo cierto es que esta bella musa de ojos verdes, de tan solo 19 abriles,
es de carne y hueso. Comenzó en el modelaje hace un año, trabajando para
una reconocida marca de cerveza y, obviamente, no le fue nada mal.
Después vino su primera conquista: el Miss Italia Perú, concurso que
ganó casi sin pestañear. "Me coronaron en un crucero y viajé a Italia
para representar a nuestro país", comenta, haciendo énfasis en la sangre
italiana y francesa que corre por sus venas.
Pasado este momento, Andrea recibió una llamada. Una oferta: en Canal 4
querían que formara parte de "Habacilar", para que su belleza hiciera
contraste con uno de los rostros más feos de la televisión peruana, el
del conductor de dicho espacio, Raúl Romero. Un cásting y unas cuantas
pruebas y ya estaba en el equipo.
hobby pasajero
A pesar de que no le va mal en el modelaje, Andrea no sueña con hacer de
esta actividad su profesión. Tampoco ha visto en la TV un medio para
asegurar su futuro. Ambas son simplemente cosas pasajeras, efímeras, que
en algún momento tendrán su final. Lo perenne serán sus estudios de
administración hotelera, carrera que le fascina y que sigue en una
universidad local. "Mi tiempo es muy apretado: en las mañanas voy a
clases, en las tardes voy al programa y, por las noches, regreso a mi
casa a seguir estudiando. No sueño con la televisión ni con el modelaje.
Mi prioridad son los estudios. Quiero dedicarme a mi carrera", comenta.
Pero bien dicen que no existe la perfección y, aunque luce perfecta,
ella no podía ser la excepción a la regla: ya existe alguien que le ha
robado el corazón. "Estoy muy enamorada. Él es celoso, pero tuvo que
acostumbrarse. Se ha ganado con todos los concursos. Yo también soy
celosa, pero no en exceso", dice. A suspirar, nada más. | |
| |
|
| |
|
|