A pesar de que no ha sido un éxito en lo que a rating se
refiere, como sí lo fue “Dina, la lucha por un sueño” o “Chacalón, el
ángel del pueblo”, hay que decir que “Viento y arena” es una producción
que vale la pena ver. Aunque tiene algunas carencias porque es evidente
que no se trata de una producción millonaria en la que se pueden dar el
lujo de hacer, por ejemplo, tomas aéreas que muestren la inmensidad del
arenal de Villa El Salvador ante la pequeñez de las familias fundadoras;
tomas que evidencien que, efectivamente, no había nada y que tuvieron
que hacerlo todo, digamos que dentro de lo que se suele hacer en nuestra
televisión y tomando en cuenta el presupuesto con el que se trabaja en
nuestro país, la historia en sí es bastante buena.
Es cierto que el nivel actoral tampoco es el mejor, pues a casi todos
los integrantes del elenco les falta naturalidad, al punto que en todo
momento se nota que tienen una cámara delante. Pero se ve un tratamiento
sobrio y responsable de la historia, un esfuerzo por brindar al público
un producto de calidad dentro de las limitaciones señaladas y la
preocupación de darle un matiz interesante y cautivador que haga que la
historia que se nos está contando nos llegue por añadidura.
Tal vez hubiera sido bueno que los protagonistas (Gerardo Zamora y
Adriana Quevedo) representaran a alguien de la realidad (nos imaginamos
que podían haber encontrado más de una historia real interesante entre
los cientos de fundadores de Villa El Salvador). Hubiera sido más
enriquecedor conocer testimonios verdaderos de la gente que llegó a ese
desierto y lo convirtió en uno de los distritos más pujantes de Lima.
Ojalá que Michelle Alexander no se desanime de hacer este tipo de
producciones por el hecho de que el rating no haya cubierto sus
expectativas. Claro, Dina, Chacalón y las vírgenes de la tecnocumbia son
productos más comerciales, pero el público se merece esfuerzos como
éste.
Se ve un tratamiento sobrio y responsable de la historia, un esfuerzo
por brindar al público un producto de calidad. (Patricia Salinas) |