En su personaje de José Quispe, el actor Gerardo Zamora
realizó ayer una escena dramática donde tuvo que vivir en carne propia
el ver morir a su pequeño hijo. Ello, a escasos metros del cementerio de
Villa El Salvador (Lima) para la miniserie Viento y arena.
Minutos antes, mientras la inquieta directora Michelle Alexander
supervisaba hasta el último detalle, el actor quien hace poco filmó bajo
la dirección del español Ventura Pons, sumergía sus manos en la arena
con los ojos cerrados, tratando de entender, tal vez, el dolor
indescriptible que debe ser la pérdida de un hijo.
“Regreso a Villa El Salvador después de un buen tiempo, fue cuando
grabamos la telenovela ¡Qué buena raza!”, dijo Gerardo. “Esta es una
historia que tiene la misma raíz de producciones anteriores. Presentará
personas migrantes que prosperan y logran el éxito”.
Razón no le falta. Su personaje es un joven que decide llegar a la
capital después del terrible terremoto que azotó la ciudad de Huaraz. Es
en el arenal que se enamorará de Hilda, interpretada por Adriana
Quevedo. “Pero no habrá escenas candentes, el amor que vivirán Hilda y
José será muy puro y sano”, añadió el actor.
Sobre la experiencia que vivió en España, donde filmó Animales heridos
bajo la dirección del catalán Ventura Pons, comentó que además de
haberse enriquecido actoralmente nunca se sintió extraño ante un elenco
internacional. “Me hicieron sentir como en mi casa”.
En Animales heridos, Zamora compartió escenas con la mexicana Patricia
Arredondo. “En esa historia di vida a Jorge Washington, un migrante
peruano. Mi personaje tiene un cruce de escenas con Aitana
Sánchez-Gijón, quien siendo una diva me enseñó que la experiencia es
sinónimo de sencillez”.
Horario estelar
De otro lado, la directora Michelle Alexander indicó que la miniserie
saldrá en el horario de las nueve de noche por Frecuencia Latina.
“Viento y arena tendrá veinte capítulos de duración. En los próximos
días se unirá a la grabación Tula Rodríguez, quien será la señora Rivas,
una mujer que queda viuda”, indicó. |