Nació el lunes 20 de abril de 1981, en Capital, pero creció
en Vicente López, hasta mudarse a los 6 años a Olivos. Su familia está
compuesta por su mamá Cristina, su papá Eduardo, su hermana Natalia, sus
abuelas Memé y Mimí, sus tíos y primos.
Desde los doce años escribe poemas. Tiene unos ciento cincuenta y sueña con
publicarlos en un libro, el cual ya posee nombre, pero aún no quiere
decirlo. No solo ha escrito al amor sino de otras cosas también. En el
colegio, en el primer año, se inscribió en un concurso y ganó. Le escribió a
un chico que murió de leucemia. También le escribió a la amistad, a su
hermana y a la droga. En él hablaba sobre las consecuencias que trae.
El secundario lo hizo en el San Gabriel y en el Comercial de San Isidro,
dónde egresó en 1998. Al egresar, con 17 años, perdió un año de estudio por
indecisa, y se dedicó a las promociones, las cuales hizo desde los 15 años,
pero luego del secundario con más frecuencia porque era su fuente de
ingresos.
Llegó el verano de 2000, donde trabajaba para Mercedes Benz en Pinamar (su
última promoción), y para febrero renunció y volvió a Buenos Aires.
A los pocos días la llamaron de una agencia de modelos para que se anote
pero nunca lo hizo. En una de esos llamados, le pasaron un casting cerca de
Martinez, y como era cerca de su casa, se presentó, pensando que nunca la
elegirían.
Contrariamente a lo que pensó, la seleccionaron para la campaña publicitaria
de ropa deportiva Rever Pass, y conoció a los fotógrafos Machado Cicala, sus
amigos de hoy en día. Ellos le enviaron, sin preguntarle, las fotos a
Piñeiro (actual representante), y él la llamó para que integre su staff de
modelos.
Ese mismo año había comenzado su carrera de Ciencias de la Comunicación en
la UBA, y tuvo que abandonarla a mitad del segundo cuatrimestre, porque sus
horarios se cruzaban y no podía seguir yendo dos días a la semana y
pretender aprobar sus materias.
La historia siguió con castings, desfiles y más campañas gráficas. Pero el
enorme salto fue impulsado por su aparición en la tele, en "Poné a Francella"
por Telefé, que le valió la nominación en los Premios Martín Fierro por el
rubro "Revelación", que finalmente perdió.
Es pariente de Dolores Barreiro (familia de diosas,¿no?), ya que la madre de
Dolores es la prima segunda de su padre, pero ambas familias no tienen mucha
relación y las modelos no se conocen personalmente.
Desde que firmó contrato con Telefé y con otras empresas (Pepsico para
Frenchitas, que realizó el comercial con Chayanne, y con Class Life,
Cacharel, By Deep y Comma), Julieta Prandi se cuida mucho de no hacer fotos
de desnudos o en poses demasiado fuertes, con ropa transparente o en las que
tenga que mostrar la cola. En 2002, realizó una publicidad para el servidor
de Internet gratuito "Fullzero", donde interpreta a una "genio de internet"
que te cumple tres deseos.
Hace poco empezó a estudiar actuación en la escuela de Germán Krauss,aunque
no está muy segura de que ése sea el futuro que espera, a pesar de que le
está yendo muy bien en la telenovela "Franco Buenaventura, el profe" (Telefé),
donde interpreta a Romina, una chica rica y virgen que se encuentra con su
media hermana, interpretada por Mónica Ayos.
Romántica y sensible, según sus propias palabras, sueña con un futuro
familiar, en una casa con parque, escribiendo y publicando poemas, vivir de
sus libros, con tres hijos ("los mellizos y Camila"), no tan cerca del
ámbito que hoy está haciendo de ella una de las mujeres más conocidas -y
deseadas- de la Argentina. "Cuando pase todo esto, quisiera estudiar
Filosofía y Letras, casarme, tener hijos y vivir tranquila, ahora estoy de
novia...". |