Russell Crowe empieza su relación con el séptimo arte siendo
muy joven. Sus padres se encargaban del servicio de catering en rodajes de
películas y, a menudo, iba con ellos para ayudarles. Sus primeros pasos
artísticos fueron en un show de una televisión australiana como niño
estrella. Con el tiempo, el joven Russell fue participando en diferentes
películas y consiguió labrarse un nombre en Australia, su tierra de
adopción.
Su reconocimiento internacional llegó con dos películas: Romper Stomper, que
le valió el respeto de la comunidad cinematográfica australiana, y Nosotros
dos, que hizo que empezaran a hablar de él en la industria americana.
El azar quiso que Sharon Stone oyera hablar de la brillante actuación de
Crowe en Romper Stomper. Acto seguido, la actriz le reclamó para que
apareciera en su película Rápida y mortal, film que le abrió definitivamente
las puertas al cine norteamericano. Poco después, consiguió un importante
papel junto a Denzel Washington en Virtuosity, donde Crowe protagonizaba a
un asesino en serie virtual. A partir de ahí empezaron a lloverle ofertas
millonarias difíciles de rechazar.
Su filmografía incluye títulos de la talla de L.A. Confidential, exquisita
película sobre corrupción policial ambientada en Los Angeles de los años 50.
Este film tuvo mucho éxito y, aunque la crítica destacó la interpretación de
Crowe, el actor no consiguió la nominación a los Oscar en aquella ocasión.
Pero no tendría que esperar mucho para poder optar a las deseadas
estatuillas: la Academia le nomina en tres ediciones consecutivas por sus
papeles en El dilema, Gladiator y Una mente maravillosa. El resultado: una
dorada estatuilla en la estantería de su casa por su magnífica
interpretación de General Máximo en la épica Gladiator. |