Richard Gere nació el 31 de agosto de 1948 en Syracusa, Nueva
York. Su padre, Homer Gere, era un granjero que además vendía seguros y su
madre Doris Gere era ama de casa. El matrimonio tuvo cinco hijos, Richard
fue el segundo.
Eran una familia de clase media que vivían modestamente, luchando duro ,
para salir adelante. A pesar de las precarias condiciones, los cinco hijos
estudiaron en la Universidad. Richard estudió Filosofía en la Universidad de
Masachutssets. Así empezó a interesarse por lo espiritual y lo místico.
Aunque parezca mentira, sus primeras inclinaciones, no fueron hacia el mundo
de la actuación, sino hacia el mundo de la música, de hecho aprendió a tocar
varios instrumentos y participó en varios festivales en la escuela.
Sin embargo dejó de lado esta vocación, cuando descubrió el mundo de la
interpretación. Comenzó en el teatro, mientras estudiaba en la universidad
antes de obtener un pequeño papel en la Princetown Paly House y en Seattle
Repertory Theather. Pero no abandonó del todo la música, pues intentó de
nuevo triunfar en ella, creando una banda de rock que no obtuvo éxito. Tras
este fracaso, volvió al teatro,donde entró por la puerta grande,
consiguiendo un papel en Broadway, en la obra “Grease”.
Tras este debut, con bastante éxito, por cierto, adquirió un buen nivel
profesional y un reconocimiento entre los directores teatrales, que corrió
de boca en boca, hasta que le llegó su oportunidad para dar el salto a la
gran pantalla, con películas en las que encarnaba a jóvenes seductores , en
la década de los 70. Su primera película fue “Strike force” de 1975, a la
que le seguirían, otras de parecido corte y escaso éxito como “Report to the
Commisioner”. Sin embargo sólo dos años después, comenzaría a elegir algo
mejor sus proyectos, y entre desliz y desliz, protagonizó películas que le
fueron dando a conocer. Así, entre 1977 y 1980 rodó, “Looking for Mr.
Goodbar”, “Days of heaven”, “Bloodbrothers” y “Yanks”. Hasta que llegó su
gran oportunidad con “American Gigoló” en 1980, con la que obtuvo el
reconocimiento mundial, pero no como actor de talento sino como sex-symbol.
En 1981 rodaría, “Reporters”, y en 1982 una de las películas románticas más
populares y taquilleras de la historia del cine, “Oficial y Caballero”,
junto a Debra Winger. Encasillando aún más a Richard en su papel,
precisamente, de caballero, enamoradizo y seductor.
A partir de ese año, rodaría otras dos películas, con las que no logró
quitarse la etiqueta que se la había impuesto con sus papeles anteriores:
“Breathless” y “Beyond the limit”, con las que desafortunadamente no pudo
demostrar su talento.
Entonces en 1984, trabajó en “The Cotton Club”, película que le alejó
completamente de sus registros habituales, gracias a la dirección del gran
Francis Ford Coppola, que le dio la ansiada oportunidad de demostrar que
podía hacer algo más que mostrar su cara bonita.
Desde ese momento cierra una etapa en los que a papeles se refiere, y
comienza una carrera realmente fructífera, con buenos títulos y mejores
interpretaciones por su parte. “El rey David”, “Power”, “No mercy” y “Miles
from home”, son solo algunos ejemplos.
Richard Gere, no pudo comenzar con mejor pie, la década de los 90,
protagonizando junto a una por entonces casi desconocida Julia Roberts, la
que se puede catalogar, como la película romántica más taquillera de la
década de los 90: “Pretty Woman”, en la que Richard volvía a meterse en la
piel, de un maduro seductor, hombre de negocios, eso sí, que se enamora de
una prostituta de lujo y por cuyo amor se enfrenta a todos los prejuicios de
su clase social (más bien alta).Julia y Richard se convirtieron en la pareja
cinematográfica más explosiva del cine. (con permiso de Clark Gable y Vivien
Leihg). Sin embargo no compartirían cartel de nuevo hasta este mismo año, en
que trabajarían en una especie de segunda parte de “Pretty woman”, que
aprovechando el tirón de la primera fue un éxito de taquilla, aunque de
escasa calidad frente a su predecesora."Fue novia ala fuga".
A partir del superéxito de esta versión de cenicienta moderna, Gere se
prodigó por producciones más o menos el mismo calibre aunque con argumentos
variados, así, trabajaría en “Análisis final”, “Mr Jones” o “Sommersby”
junto a la genial Jodie Foster.
En 1995, protagonizaría una superproducción, ambientada en la Corte del Rey
Arturo, junto a Julia Ormond y Sean Connery, en la que se le pudo ver
vestido con cota de malla y manejando con destreza la espada, fue en “El
primer Caballero”.
A partir de ese año, comenzó a rodar una serie de películas sin demasiado
éxito, pero con las que el actor se sentía lleno. Sobre todo porque su
acercamiento al budismo y su amistad con el mismísimo Dalai Lama, le hace
ver las cosas desde otro punto de vista. Todo son buenas experiencias para
él, disfruta mucho más de la vida, desde que se metió de lleno en esta
religión. Durante su matrimonio con la supermodelo Cindy Crawford, los
rumores de una supuesta bisexualidad, y la fama que perseguía a la que fue
la pareja más famosa de Hollywood, durante un tiempo, le llevaron a una
situación desesperante, de la que salió gracias a su conversión a esta
religión y a su divorcio de Cindy.
Otro acontecimiento muy importante en su vida fue el conocer a la que
actualmente comparte su vida, la actriz Cary Lowell, actriz poco conocida,
que comenzó siendo chica Bond, y que ahora se mantiene apartada del mundo
del cine, para dedicarse a criar al hijo de ambos., que nació el 6 de
febrero de este año |