La carrera cinematográfica de Mark Whalberg, originario de
Massachussets, de treinta años, podría calificarse de meteórica. De su
incursión en el mundo de la moda –fue imagen de la ropa interior de Calvin
Klein y apareció en las vallas publicitarias de todo el mundo junto a Kate
Moss en 1992- pasó a interpretar papeles no demasiado importantes en
Hollywood, como en Diario de un rebelde en 1995.
Quizá el filme que le ofreció la gran oportunidad fue Boggie Nights, la
encubierta biografía del actor del malogrado actor de cine pornográfico John
Holmes. De allí, junto a George Clooney se convirtió en uno de los Tres
reyes, luchó contra el mar en La tormenta perfecta y ha terminado de
consolidar su carrera –ha cobrado unos 2 mil millones de pesetas- gracias a
Tim Burton y a la nueva versión de El planeta de los simios, paseando su
anatomía embutido en un discreto traje de piloto –para aceptar el papel
exigió no tener que vestir con el mismo atuendo que lució Charlton Heston en
la versión de 1968-.
Su hermano fue uno de los componentes del exitoso grupo musical New Kids on
the block y, aunque no quiere recordar las extravagancias de su pasado
musical, él mismo lideró el grupo Marky Mark and the funky Bunch, con el que
llegó a grabar dos discos. |