De aspecto tímido y reservado, Hugh Grant ha sabido reflejar
en la pantalla el perfecto papel de inglés educado y de refinado y mordaz
sentido del humor. Una combinación irresistible que le ha convertido en el
protagonista de algunas de las mejores comedias de los años 90.
Hugh John Mungo Grant nació el 9 de septiembre de 1960 en Londres. Su padre
Hugh era vendedor de alfombras, y su madre Finvola (falleció en el año
2001), maestra de escuela. Licenciado en Literatura por la Universidad de
Oxford, comenzó su carrera como actor dramático con el nombre de Hughie
Grant, diminutivo que sólo utilizó en su primera película.
Debutó como actor en "Privileged" (1982) a los 21 años, junto a un grupo de
actores de Oxford. Después siguió actuando en las producciones del
Notthinghan Playhouse y con su grupo "The Jockeys of Norfolk"; aunque el
film que le lanzaría a la fama sería "Maurice", de James Ivory, en el mismo
año.
Tras su debut en la gran pantalla, hizo papeles secundarios en "Perversa
luna de hiel" (1992), de Roman Polanski, y "Lo que queda del día" (1993), de
James Ivory, y como protagonista en "Impromptu" (1991), de James Lapine, y
"Sirenas" (1994), de John Duigan.
Aunque el estrellato le llegaría con una de las mejores comedias románticas
de los últimos años: "Cuatro bodas y un funeral" (1994), película en la que
el actor interpreta a un atractivo solterón que a medida que van llegando y
va yendo a las bodas de sus mejores amigos cae en la cuenta de que el
matrimonio no es lo suyo.
Soltero también en la vida real, su pareja más estable ha sido la modelo y
actriz Liz Hurley, a la que conoció durante el rodaje de "Remando al viento"
(1987), de Gonzalo Suárez; un romance que acabó tras 14 años juntos después
de continuos rumores y desmentidos.
Su carrera se vio afectada en 1994 cuando la policía le descubrió en un
coche cuando una prostituta llamada Divine Brown le estaba realizando una
felación en un boulevard de Hollywood. El escándalo no tardaría en saltar a
la prensa rosa y formar parte de los comentarios de la puritana sociedad
inglesa.
Hugh Grant se mantuvo durante un tiempo en la sombra hasta 1999, año en el
que protagonizó "Nothing Hill" junto a Julia Roberts y volvió a conquistar
el lugar de galán ingenuo y sensible en el panorama cinematográfico
comercial.
El actor reconoce que desde "Notting Hill" su carrera ha ido por buen
camino. Después de protagonizar con gran éxito junto a Renée Zellweger "El
diario de Bridget Jones", ha estrenado "Un niño grande" y acaba de terminar
el rodaje de "Two weeks notice", junto a la actriz Sandra Bullock, una
comedia romántica que guarda el espíritu de las protagonizadas por Spencer
Tracy y Katharine Hepburn.
Tras la muerte de su madre, Grant anunció su deseo de retirarse para
escribir, algo que finalmente no ha hecho, aunque lo que sí ha manifestado
es su intención de pasarse al otro lado de la cámara; algo que no hará hasta
que encuentre una buena historia y un proyecto que le entusiasme. Aunque
Hollywood ha tratado siempre muy bien al actor inglés, él prefiere trabajar
en Europa, sobre todo por la calidad de los guiones.
Desde que rompiera su relación con Liz Hurley su vida personal está mucho
más calmada, aunque nunca ha negado que disfruta de la compañía femenina, y
tenga que soportar siempre la carga de los periodistas. “Salir en una cita
es un infierno cuando uno es famoso”, confiesa, “Ya no hay desafío. Uno
tiene que cuidarse respecto cuando está dispuesto a revelar, y es difícil
adivinar si las mujeres están más interesadas en tu fama y tu dinero que en
ti. Además está la presión de la prensa, que en cuanto te ven en una cita
comienzan a crear historias”.
Considerado como uno de los 100 más sexys del planeta, Hugh Grant disfruta
sin embargo de su vida de acomodado inglés, vive en un penthouse de casi
cinco millones de dólares en South Kesington (Londres), que incluye una
terraza de 400 pies cuadrados y jacuzzi al aire libre, y su salario por
película rodea los siete millones de dólares.
Debido a la estrecha amistad que le rodea con su ex novia, el actor es el
padrino del hijo de Liz Hurley. “No creo que pueda ser un padre para él”,
dice Grant, “creo que sería un pésimo padre. Quiero que me cuiden, no cuidar
a nadie”.
Ganador del Globo de Oro al Mejor Actor por "Cuatro bodas y un funeral" y
nominado por "Nothing Hill", Hugh Grant pretende con sus últimas
producciones quitarse la fama de niño bueno que tanto éxito le ha reportado
en el pasado. Su deseo de pasarse a la dirección y al guión demuestran que
no sólo es una cara guapa, sino que tiene otras facetas que potenciar. |