Halle Berry empezó su carrera artística en el mundo de la
moda: primero participó en diferentes concursos de belleza, y después se
hizo modelo profesional. En este sector trabajó durante varios años,
llegando a ser la imagen publicitaria de la conocida marca de cosméticos
Revlon.
Su experiencia en el mundo de la moda hizo que su primer papel como actriz
fuera el de una joven modelo en una serie de televisión. A partir de ese
momento, se alejó del mundo de las pasarelas y destinó todas sus energías
hacia la interpretación.
En 1991 se produjo su debut cinematográfico con la película Fiebre salvaje,
del conocido director Spike Lee. A este film le siguieron algunos títulos de
aire más comercial -entre ellos El último Boy Scout, junto a Bruce Willis, o
Boomerang: el príncipe de las mujeres, con Eddie Murphy- y también otras
películas del circuito independiente, como La carrera del sol o Corazones
rasgados.
Con el tiempo, la carrera y la popularidad de Berry han ido en ascenso, y
con cada una de sus interpretaciones se ha ido ganado el respeto de la
crítica. Su punto álgido llegó en 2002, cuando consiguió su primera
nominación y su primer Oscar como mejor actriz por su papel de mujer
luchadora en Monster's Ball.
En su filmografía también destacan títulos como Los Picapiedra, adaptación a
la gran pantalla de la serie de dibujos animados; Girl 6, de nuevo con Spike
Lee; X-Men, la versión cinematográfica del famoso cómic; y Operación
Swordfish, un thriller sobre hackers informáticos protagonizado por John
Travolta y Hugh Hackman.
En los últimos tiempos hemos podido verla como chica Bond en la última
entrega de las aventuras de 007, Muere otro día; de nuevo enfundada en el
traje de la superheroína Tormenta en X-Men 2 y como psiquiatra rodeada de
espíritus en Gothika. Pero sin duda, su último éxito es Catwoman, donde
Halle Berry borda el papel de la heroína más felina del cómic. |